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jueves, 10 de noviembre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
14 DE OCTUBRE, 7 P.M: INLEC DEL PERÚ PRESENTA EL LIBRO "EL AULA DE EDUCACIÓN INICIAL" DE LEONOR SÁNCHEZ MAYORGA, EN EL ICPNA DE MIRAFLORES
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1. La Educación Inicial en el Perú
La Educación Inicial como primer nivel del sistema educativo peruano data su existencia a partir de los años 70 del siglo anterior, oficialmente a partir del año 1972, cuando se la instituye en el marco del proceso de la Reforma de la Educación Peruana.
Sin embargo, en su devenir hay varios otros hitos notables que abarcan desde un poco antes del inicio del siglo XX, cuando Juana Alarco de Danmert en 1896 funda la Sociedad Auxiliadora de la Infancia que incluía entre sus fines el establecimiento de centros educativos para niños de 0 a 7 años.
Elvira García y García, cofundadora de la citada Sociedad, establece en 1902 el primer kindergarten para niños de 2 a 8 años, anexo al Liceo Fanning para señoritas, inspirada en la doctrina y el ejemplo del pedagogo alemán Federico Froebel.
Las hermanas Victoria y Emilia Barcia Boniffati al regresar de Europa crean en 1921, y en Iquitos, el Kindergarden Moderno.
Aproximadamente, diez años después, el 25 de mayo del año 1931 Victoria y Emilia Barcia Boniffati, son llamadas por el Presidente Augusto B. Leguía para fundar oficialmente el Primer Jardín de la Infancia en el Perú, dirigido a niños de 4 a 5 años de edad, fecha que se conmemora como el Día de la Educación Inicial en el Perú.
2. Primer Nivel del Sistema Educativo
El primer Jardín de la Infancia funcionó en el Parque La Mar de Lima, con carácter público y gratuito, bajo el lema “Todo por amor, nada por fuerza”, institución educativa que después ha pasado a ser el centro de aplicación del Instituto Nacional Superior Peruano de Educación Inicial, INSPEI, que funciona hasta la fecha en el distrito de San Miguel.
Pasó una década para establecerse, en 1939, la primera Escuela de Preparación para Maestras Jardineras de la Infancia y tres décadas para que funcione el Instituto Nacional de Especialización Infantil (1959), con el propósito de preparar maestras que trabajen en dichos centros, con el objetivo de: favorecer el proceso de socialización, formación de hábitos y el desarrollo de habilidades y destrezas que preparen al niño para su ingreso a la etapa escolar.
Ya en marzo de 1972 el gobierno militar y reformista de aquella época promulga la Ley General de Educación que considera a la Educación Inicial como el Primer Nivel del Sistema Educativo Peruano:
“...destinado a crear las condiciones indispensables para el desarrollo cabal de las potencialidades de los niños, fortaleciendo la necesaria acción familiar y comunitaria, complementándola cuando sea deficiente y supliéndola cuando falte”.
3. No se limita a los aprestamientos
Esta nueva concepción corrige la inmediata anterior que visualizaba la Educación Inicial como antesala y preparación para la Educación Primaria. De esta nueva iniciativa son propulsores Carlos Castillo Ríos y Walter Peñaloza Ramella, quienes elaboraron el proyecto innovador en el marco de la nueva concepción de la educación que conducían a nivel general los maestros Augusto Salazar Bondy y Emilio Barrantes Revoredo.
La estructura del nivel de la Educación Inicial recién concebido en aquella fecha es el de Cunas, para niños de 0 a 3 años de edad y Jardines de Niños para los infantes de 3 a 5 años. Complementario a esto se consideran los Programas No Escolarizados, PRONOIs, dirigidos a padres de familia y comunidad.
La Educación Inicial pasa, de este modo, a tener su propia filosofía, sus fines autónomos, así como sus objetivos y metodologías específicos, contando además con sus propios fundamentos científicos y doctrinarios, sustentados principalmente en las investigaciones del biólogo y psicólogo suizo Jean Piaget, cuyos estudios esclarecieron las fases y características en la adquisición y construcción del conocimiento en niños y adolescentes.
No es el nivel de la Educación Inicial –así se lo reconoce en la Ley General de Educación, se lo siente y se lo vive– una antesala ni una preparación para la Educación Primaria, mucho menos se limita a los aprestamientos para la enseñanza en las diversas disciplinas del conocimiento; ella ha alcanzado a tener cabalmente una deontología propia, un ideario y un destino que la ennoblece y la hace genuina.
4. Ser comprendidos, y amados
La Educación Inicial ya desde su institucionalización definió lúcidamente sus propios fines. Concordante con eso, es importante que la articulación con los primeros grados de la Educación Primaria no sea una presión o una imposición de esta última buscando que se adapte aquella a requerimientos y exigencias que no le son pertinentes.
Es bueno dedicar la mayor atención y desvelo a la educación en los primeros años de vida del niño puesto que ya está demostrado fehacientemente que las capacidades que se desarrollen y los aprendizajes que se construyan en este período son básicos y decisivos en lo que se refiere a la conformación de la sensibilidad, inteligencia, comportamiento y valores.
Si queremos construir desde el cimiento hasta la cumbrera y no desde la teja airosa para después tratar de colocar la piedra fundamental que sostenga la casa, hay que atender lo que nos recomendaba desde hace ya más de 200 años Juan Jacobo Rousseau cuando decía que “el niño tenía derecho a ser entendido antes que ser educado”, a lo que nosotros agregaríamos que a ellos les asiste, de igual modo, el derecho mayor e inaplazable a ser comprendidos, amados y felices.
5. La educación de la esperanza
La educación tiene que alcanzar una comprensión amplia tomando como base el ser integral del niño. Una visión cabal de lo que es educar es no reducir esta función a la mera adquisición de conocimientos sino a un desarrollo global de la persona humana, dando debida atención a la psicomotricidad, al ámbito socioemocional e intelectual del educando.
Ha de fundarse en los saberes y quereres más íntimos y genuinos del niño, que se proyecta al padre, a la casa y al hogar; que reeduca a la familia, ligando además en ese cometido la actuación de otros sectores del acontecer social como son: salud, vivienda, comunicación, medio ambiente y otros.
Es importante en esta visión de la educación ubicar la formación del niño en el espacio del juego, de la recreación artística, de la comunicación en general, reivindicando el gesto, la caricia, la palabra, el abrazo.
De este modo se ha fundando en nuestro país la educación de la esperanza, de la entrega generosa, del anhelo de un destino superior, donde se manifieste y florezca el canto a la vida, con la pujanza y vitalidad de un profesorado con dedicación y entusiasmo por su trabajo en el aula y por proyección a la comunidad en el ideal de instaurar una sociedad solidaria.
6. Del arroyo al mar
La clave de todo este accionar radica en el amor y en la esperanza que han de hacerse vigentes en la relación maestro niño, amor y esperanza que lo alientan y animan todo, fuerzas que todo lo integran, redimen y proveen de sentido.
Porque, así como en el vino, por más que mezclemos infinidad de veces el zumo de la vid y la miel que lo componen no obtendremos este producto si no se sigue el proceso de su decantación, así también en educación y en la vida.
En ella no alcanzaremos a dar el temblor, el pálpito ni el pulso primero y final que nos abra paso al sentir y al despertar, si no alentamos en el fondo de su milagro y prodigio el amor y la esperanza.
Proposición es esta que se alinea en el ser y el anhelo de una educación de la ternura, de la flor que presiente el fruto, del arroyo que se hace río, laguna o mar que concilie con el milagro de la vida, de su trascendencia y su intrínseca eternidad.
7. De manera indeleble y definitiva
El libro El aula de Educación Inicial de Leonor Sánchez Mayorga vuelve a pensar este espacio de la institución educativa en donde interactúan niños y maestra.
Los primeros con toda su expectativa y destino expuesto, y la docente con todo su bagaje cultural, educativo y pedagógico así como son su mística y talento, quien se inquieta por guiarlos y orientarlos por los caminos de la vida y no solo por el ámbito de los conocimientos, como se postula en esta obra.
Ahora bien, recapacitar sobre el aula y, sobre todo, verse actuar en ella para ahondar positiva y valiosamente en el destino del niño resulta crucial.
Porque es en al aula en donde se transforma la vida y la realidad y en donde estamos formando a las personas que guiarán los destinos de una sociedad.
Y esto deriva en mucho más sensible pensarlo que ocurra en la educación del niño en edad temprana, que es cuando él absorbe tales o cuales contenidos de manera indeleble y definitiva.
8. Espacio de libertad
De allí que siempre será bienvenido un trabajo que reflexiona sobre estos temas. Y siempre será satisfactorio que nuestras docentes muestren sensibilidad y preocupación por hacer que su labor tenga cada día mayor acierto y lucidez.
El libro El aula de Educación Inicial de Virginia Sánchez Mayorga esclarece y conmueve, puesto que comprobamos mediante su lectura la preocupación de una maestra por hacer que su trabajo se torne cada vez más significativo.
Y es interesante recorrer junto a ella la dilucidación del aula de Educación Inicial como un espacio de búsqueda, de realización emocional, de expresión corporal, de indagación cognitiva y de integración del niño a una comunidad de personas que como él requieren ubicarse en la vida con seguridad y confianza.
Es sobresaliente aquí la concepción del aula de Educación Inicial como un espacio de interacción, libertad y creatividad que es el ideario que se postula en esta obra, deponiendo esquemas, prejuicios y rigideces, muchos de ellos revestidos de infalible autoridad.
9. nobles hijos y nobles ideas
Leonor Sánchez Mayorga es docente de Educación Inicial graduada en el Instituto Superior Público Pedagógico de Educación Inicial Emilia Barcia Bonifatti, ISPPEI.
Cursa su licenciatura en la Universidad Cayetano Heredia. Ha realizado estudios en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Su tesis de grado enfoca la importancia de los talleres de creación de cuentos en niños menores de 5 años.
En el libro ¨El aula de Educación Inicial, lugar de oportunidades¨, plantea puntos de vista buscando salir de la rutina de un aula esquematizada.
Unos versos del poeta Yogonanda, encuentro de mucha significación y precisos para el contenido que hoy nos ocupa, cuando dice:
A través de estambres y pistilos
has creado tú las flores puras.
Y a través de mis padres y su unión
mi cuerpo has modelado con dulzura.
Así como tú eres el creador de todo bien
así lo somos nosotros también.
Enséñanos a crear, sagradamente
santamente, ya sea nobles hijos
o nobles ideas.
Texto que puede ser reproducido citando autor y fuente
Teléfonos: 420-3343 y 420-3860
planlector@hotmail.com
inlecperu@hotmail.com
daniloydanilo@hotmail.com
Obras de Danilo Sánchez Lihón las puede solicitar a:
Editorial San Marcos: ventas@editorialsanmarcos.com
Editorial Bruño, Perú: ventas@brunoeditorial.com.pe
Instituto del Libro y la Lectura: inlecperu@hotmail.com
ICPNA de MIRAFLORES
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INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA
INLEC DEL PERÚ
INVITACIÓN DE HONOR
VIERNES 14 DE OCTUBRE, EN EL ICPNA DE MIRAFLORES - 7 P.M
Av. Angamos Oeste 120 - Miraflores. Esquina con la Av. Arequipa
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"EL AULA DE EDUCACIÓN INICIAL"
DE LEONOR SÁNCHEZ MAYORGA
PANEL DE PRESENTACIÓN:
MARÍA LOURDES CAYCHO
GUADALUPE NÚÑEZ
ERNESTO RÁEZ
Ingreso libre - Se agradece su gentil asistencia
ºººººººº
PLAN LECTOR, PLIEGOS DE LECTURA
LA EDUCACIÓN INICIAL EN LA VISIÓN DE LA ESPERANZA
Por Danilo Sánchez Lihón
INLEC DEL PERÚ
INVITACIÓN DE HONOR
VIERNES 14 DE OCTUBRE, EN EL ICPNA DE MIRAFLORES - 7 P.M
Av. Angamos Oeste 120 - Miraflores. Esquina con la Av. Arequipa
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"EL AULA DE EDUCACIÓN INICIAL"
DE LEONOR SÁNCHEZ MAYORGA
PANEL DE PRESENTACIÓN:
MARÍA LOURDES CAYCHO
GUADALUPE NÚÑEZ
ERNESTO RÁEZ
Ingreso libre - Se agradece su gentil asistencia
ºººººººº
PLAN LECTOR, PLIEGOS DE LECTURA
LA EDUCACIÓN INICIAL EN LA VISIÓN DE LA ESPERANZA
Por Danilo Sánchez Lihón
«El arte hace surgir la verdad»
Martín Heidegger
Martín Heidegger
1. La Educación Inicial en el Perú
La Educación Inicial como primer nivel del sistema educativo peruano data su existencia a partir de los años 70 del siglo anterior, oficialmente a partir del año 1972, cuando se la instituye en el marco del proceso de la Reforma de la Educación Peruana.
Sin embargo, en su devenir hay varios otros hitos notables que abarcan desde un poco antes del inicio del siglo XX, cuando Juana Alarco de Danmert en 1896 funda la Sociedad Auxiliadora de la Infancia que incluía entre sus fines el establecimiento de centros educativos para niños de 0 a 7 años.
Elvira García y García, cofundadora de la citada Sociedad, establece en 1902 el primer kindergarten para niños de 2 a 8 años, anexo al Liceo Fanning para señoritas, inspirada en la doctrina y el ejemplo del pedagogo alemán Federico Froebel.
Las hermanas Victoria y Emilia Barcia Boniffati al regresar de Europa crean en 1921, y en Iquitos, el Kindergarden Moderno.
Aproximadamente, diez años después, el 25 de mayo del año 1931 Victoria y Emilia Barcia Boniffati, son llamadas por el Presidente Augusto B. Leguía para fundar oficialmente el Primer Jardín de la Infancia en el Perú, dirigido a niños de 4 a 5 años de edad, fecha que se conmemora como el Día de la Educación Inicial en el Perú.
2. Primer Nivel del Sistema Educativo
El primer Jardín de la Infancia funcionó en el Parque La Mar de Lima, con carácter público y gratuito, bajo el lema “Todo por amor, nada por fuerza”, institución educativa que después ha pasado a ser el centro de aplicación del Instituto Nacional Superior Peruano de Educación Inicial, INSPEI, que funciona hasta la fecha en el distrito de San Miguel.
Pasó una década para establecerse, en 1939, la primera Escuela de Preparación para Maestras Jardineras de la Infancia y tres décadas para que funcione el Instituto Nacional de Especialización Infantil (1959), con el propósito de preparar maestras que trabajen en dichos centros, con el objetivo de: favorecer el proceso de socialización, formación de hábitos y el desarrollo de habilidades y destrezas que preparen al niño para su ingreso a la etapa escolar.
Ya en marzo de 1972 el gobierno militar y reformista de aquella época promulga la Ley General de Educación que considera a la Educación Inicial como el Primer Nivel del Sistema Educativo Peruano:
“...destinado a crear las condiciones indispensables para el desarrollo cabal de las potencialidades de los niños, fortaleciendo la necesaria acción familiar y comunitaria, complementándola cuando sea deficiente y supliéndola cuando falte”.
3. No se limita a los aprestamientos
Esta nueva concepción corrige la inmediata anterior que visualizaba la Educación Inicial como antesala y preparación para la Educación Primaria. De esta nueva iniciativa son propulsores Carlos Castillo Ríos y Walter Peñaloza Ramella, quienes elaboraron el proyecto innovador en el marco de la nueva concepción de la educación que conducían a nivel general los maestros Augusto Salazar Bondy y Emilio Barrantes Revoredo.
La estructura del nivel de la Educación Inicial recién concebido en aquella fecha es el de Cunas, para niños de 0 a 3 años de edad y Jardines de Niños para los infantes de 3 a 5 años. Complementario a esto se consideran los Programas No Escolarizados, PRONOIs, dirigidos a padres de familia y comunidad.
La Educación Inicial pasa, de este modo, a tener su propia filosofía, sus fines autónomos, así como sus objetivos y metodologías específicos, contando además con sus propios fundamentos científicos y doctrinarios, sustentados principalmente en las investigaciones del biólogo y psicólogo suizo Jean Piaget, cuyos estudios esclarecieron las fases y características en la adquisición y construcción del conocimiento en niños y adolescentes.
No es el nivel de la Educación Inicial –así se lo reconoce en la Ley General de Educación, se lo siente y se lo vive– una antesala ni una preparación para la Educación Primaria, mucho menos se limita a los aprestamientos para la enseñanza en las diversas disciplinas del conocimiento; ella ha alcanzado a tener cabalmente una deontología propia, un ideario y un destino que la ennoblece y la hace genuina.
4. Ser comprendidos, y amados
La Educación Inicial ya desde su institucionalización definió lúcidamente sus propios fines. Concordante con eso, es importante que la articulación con los primeros grados de la Educación Primaria no sea una presión o una imposición de esta última buscando que se adapte aquella a requerimientos y exigencias que no le son pertinentes.
Es bueno dedicar la mayor atención y desvelo a la educación en los primeros años de vida del niño puesto que ya está demostrado fehacientemente que las capacidades que se desarrollen y los aprendizajes que se construyan en este período son básicos y decisivos en lo que se refiere a la conformación de la sensibilidad, inteligencia, comportamiento y valores.
Si queremos construir desde el cimiento hasta la cumbrera y no desde la teja airosa para después tratar de colocar la piedra fundamental que sostenga la casa, hay que atender lo que nos recomendaba desde hace ya más de 200 años Juan Jacobo Rousseau cuando decía que “el niño tenía derecho a ser entendido antes que ser educado”, a lo que nosotros agregaríamos que a ellos les asiste, de igual modo, el derecho mayor e inaplazable a ser comprendidos, amados y felices.
5. La educación de la esperanza
La educación tiene que alcanzar una comprensión amplia tomando como base el ser integral del niño. Una visión cabal de lo que es educar es no reducir esta función a la mera adquisición de conocimientos sino a un desarrollo global de la persona humana, dando debida atención a la psicomotricidad, al ámbito socioemocional e intelectual del educando.
Ha de fundarse en los saberes y quereres más íntimos y genuinos del niño, que se proyecta al padre, a la casa y al hogar; que reeduca a la familia, ligando además en ese cometido la actuación de otros sectores del acontecer social como son: salud, vivienda, comunicación, medio ambiente y otros.
Es importante en esta visión de la educación ubicar la formación del niño en el espacio del juego, de la recreación artística, de la comunicación en general, reivindicando el gesto, la caricia, la palabra, el abrazo.
De este modo se ha fundando en nuestro país la educación de la esperanza, de la entrega generosa, del anhelo de un destino superior, donde se manifieste y florezca el canto a la vida, con la pujanza y vitalidad de un profesorado con dedicación y entusiasmo por su trabajo en el aula y por proyección a la comunidad en el ideal de instaurar una sociedad solidaria.
6. Del arroyo al mar
La clave de todo este accionar radica en el amor y en la esperanza que han de hacerse vigentes en la relación maestro niño, amor y esperanza que lo alientan y animan todo, fuerzas que todo lo integran, redimen y proveen de sentido.
Porque, así como en el vino, por más que mezclemos infinidad de veces el zumo de la vid y la miel que lo componen no obtendremos este producto si no se sigue el proceso de su decantación, así también en educación y en la vida.
En ella no alcanzaremos a dar el temblor, el pálpito ni el pulso primero y final que nos abra paso al sentir y al despertar, si no alentamos en el fondo de su milagro y prodigio el amor y la esperanza.
Proposición es esta que se alinea en el ser y el anhelo de una educación de la ternura, de la flor que presiente el fruto, del arroyo que se hace río, laguna o mar que concilie con el milagro de la vida, de su trascendencia y su intrínseca eternidad.
7. De manera indeleble y definitiva
El libro El aula de Educación Inicial de Leonor Sánchez Mayorga vuelve a pensar este espacio de la institución educativa en donde interactúan niños y maestra.
Los primeros con toda su expectativa y destino expuesto, y la docente con todo su bagaje cultural, educativo y pedagógico así como son su mística y talento, quien se inquieta por guiarlos y orientarlos por los caminos de la vida y no solo por el ámbito de los conocimientos, como se postula en esta obra.
Ahora bien, recapacitar sobre el aula y, sobre todo, verse actuar en ella para ahondar positiva y valiosamente en el destino del niño resulta crucial.
Porque es en al aula en donde se transforma la vida y la realidad y en donde estamos formando a las personas que guiarán los destinos de una sociedad.
Y esto deriva en mucho más sensible pensarlo que ocurra en la educación del niño en edad temprana, que es cuando él absorbe tales o cuales contenidos de manera indeleble y definitiva.
8. Espacio de libertad
De allí que siempre será bienvenido un trabajo que reflexiona sobre estos temas. Y siempre será satisfactorio que nuestras docentes muestren sensibilidad y preocupación por hacer que su labor tenga cada día mayor acierto y lucidez.
El libro El aula de Educación Inicial de Virginia Sánchez Mayorga esclarece y conmueve, puesto que comprobamos mediante su lectura la preocupación de una maestra por hacer que su trabajo se torne cada vez más significativo.
Y es interesante recorrer junto a ella la dilucidación del aula de Educación Inicial como un espacio de búsqueda, de realización emocional, de expresión corporal, de indagación cognitiva y de integración del niño a una comunidad de personas que como él requieren ubicarse en la vida con seguridad y confianza.
Es sobresaliente aquí la concepción del aula de Educación Inicial como un espacio de interacción, libertad y creatividad que es el ideario que se postula en esta obra, deponiendo esquemas, prejuicios y rigideces, muchos de ellos revestidos de infalible autoridad.
9. nobles hijos y nobles ideas
Leonor Sánchez Mayorga es docente de Educación Inicial graduada en el Instituto Superior Público Pedagógico de Educación Inicial Emilia Barcia Bonifatti, ISPPEI.
Cursa su licenciatura en la Universidad Cayetano Heredia. Ha realizado estudios en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Su tesis de grado enfoca la importancia de los talleres de creación de cuentos en niños menores de 5 años.
En el libro ¨El aula de Educación Inicial, lugar de oportunidades¨, plantea puntos de vista buscando salir de la rutina de un aula esquematizada.
Unos versos del poeta Yogonanda, encuentro de mucha significación y precisos para el contenido que hoy nos ocupa, cuando dice:
A través de estambres y pistilos
has creado tú las flores puras.
Y a través de mis padres y su unión
mi cuerpo has modelado con dulzura.
Así como tú eres el creador de todo bien
así lo somos nosotros también.
Enséñanos a crear, sagradamente
santamente, ya sea nobles hijos
o nobles ideas.
Texto que puede ser reproducido citando autor y fuente
Teléfonos: 420-3343 y 420-3860
planlector@hotmail.com
inlecperu@hotmail.com
daniloydanilo@hotmail.com
Obras de Danilo Sánchez Lihón las puede solicitar a:
Editorial San Marcos: ventas@editorialsanmarcos.com
Editorial Bruño, Perú: ventas@brunoeditorial.com.pe
Instituto del Libro y la Lectura: inlecperu@hotmail.com
ICPNA de MIRAFLORES
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lunes, 6 de diciembre de 2010
VIERNES 10 DE DICIEMBRE. 6.30 PM - PRESENTACIÓN DEL LIBRO "PIEDRA BRAVÍA" DE DANILO SÁNCHEZ LIHÓN, EN EL ICPNA DE MIRAFLORES
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“Piedra bravía”, es un libro de historias heroicas y fidedignas, en donde se muestran aquellos valores que han hecho del nuestro un pueblo legendario en la historia y en la cultura universal. También resaltan contenidos como son: el amor entrañable a la tierra nativa; el cultivo de la mente y el espíritu; la emoción y el compromiso social; el actuar siempre con virtud, templanza y coraje; la acrisolada ternura y el ser candorosos; esencias y rasgos supremos de un pueblo que pese a la opresión y el expolio que ha sufrido mantiene las características fundamentales de una cultura ejemplar y gloriosa.
Danilo Sánchez Lihón nació, se crió y se formó en dicha heredad. Ha escrito obras de poesía, narrativa y ensayo, que han merecido el reconocimiento de la comunidad académica nacional e internacional. Ha obtenido en dos oportunidades el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y el Laurel de Oro. Es docente en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Dirige el Instituto del Libro y la Lectura y el movimiento cultural Capulí, Vallejo y su Tierra.
1. Un combatiente cabal
¡Jóvenes! ¡Soldados! ¡Guerreros!
Estamos aquí, la Brigada de Capulí, Vallejo y su Tierra, en este altar de la patria, el Reducto Nº 2 de Miraflores, donde se inmolaron tantos peruanos en la defensa de Lima el 15 de enero del año 1881, conmemorando hoy día 16 de marzo del año 2009, el aniversario del nacimiento del poeta César Vallejo en Santiago de Chuco, izando la bandera del Perú en su homenaje en el Reducto Nº 2 de Miraflores y en nuestros corazones.
¡Qué importante que a César Vallejo lo exaltemos aquí y no únicamente en los salones académicos o propiamente literarios!, sino en este santuario de la patria, donde se inmolaron miles y miles de hombres en la Defensa de Lima, la sangre más noble del Perú ofrendada a la patria el 15 de enero del año 1881.
¡Qué bueno que lo celebremos a César Vallejo de este modo, como a un guerrero! y lo hagamos sus coterráneos, sus compatriotas de tierra adentro, las personas comprometidas con el destino de nuestro país. Y para desfilar nuestra escolta junto a las escoltas de nuestro ejército de tierra, aire y mar.
2. Aquí velaron
Porque aquel hombre que naciera el 16 de marzo del año 1892 en Santiago de Chuco, no solo es el astro más refulgente de la poesía y el humanismo universales, sino un combatiente cabal de las causas nobles del género humano, como es el bien, la justicia, la fraternidad y la solidaridad humanas.
Fueron estos mismos valores que alentaron quienes estuvieron en este lugar, en este suelo y en esta atalaya en la defensa de Lima el año 1881.
Pero también estamos reverentes aquí, en el Reducto Nº 2 de Miraflores, porque este es un altar, un pináculo de heroicidad y un lugar santo. Este es un hito sagrado en la trayectoria de la patria, desde el 15 de enero del año 1881.
Estamos de pie en este lugar porque aquí velaron, aguardaron despiertos, sin pestañear, anhelando una patria digna y libre en aquella hora suprema, personas que interrumpieron su trabajo pacífico y amoroso para salir a poner su coraje aquí, aunque eso les costara la vida, porque no sabían matar ante quienes toda su instrucción y consigna era matar.
3. Defender el sentido de lo humano
Estaban aquí los peruanos de corazón generoso y por tanto los más egregios, que tenían que enfrentar a un ejército de invasión y conquista compuesto de una horda avezada y sanguinaria.
Estamos aquí porque muchos compatriotas nuestros soñaron en este lugar más que en ningún otro del universo, un país cabal, lleno de júbilo y hermoso en el bien compartido.
Porque aquí ellos nos presintieron, nos anhelaron firmes, incólumes, enterizos. Los miles de peruanos que iban a morir aquel día defendiendo lo más sagrado del Perú, aquí nos soñaron.
¡No los olvidemos jamás!
Y aquel día César Vallejo estuvo aquí presente.
No lo dudemos un solo instante, en absoluto. No lo cuestionemos jamás. De lo contrario es negarlo a él mismo.
Porque aquí se defendía la vida y el sentido más esencial de lo humano que él defendió siempre.
4. Poeta militante
Peleó, al lado de quienes aquí murieron, aquel gladiador civil, ejemplo de hombre y paradigma de peruano, quien asumió los valores más genuinos de nuestra cultura y que el movimiento cultural Capulí Vallejo y su Tierra se esfuerza por hacerlos más vigentes en nuestro país.
Y afirmo categóricamente que él estuvo aquí porque a los heridos los mataban. Y él nunca dejó de estar en donde había abuso, injusticia e iniquidad a la cual enfrentar con nobleza e heroicidad.
Entonces ¿cómo no iba a estar presente aquel día? ¿Él que defendía todo lo humano y todo lo justo y todo lo digno?
Porque César Vallejo en muchas circunstancias fue un soldado, un paladín y un guerrero. Y no podía faltar aquel día a aquella cita de honor.
Porque es un poeta militante, combatiente y luchador de todas las causas supremas de la humanidad.
5. Premisa de honor
¡Y quien no permitía la ofensa ni el abuso, viniera de donde viniera!
¡Y no lo permitirá! ¡Porque Vallejo está vivo en nosotros y con nosotros!
Porque Vallejo no es deliquio, ni éxtasis. Ni mucho menos elucubración, que son cualidades de excelencia pero que Vallejo es mucho más:
Vallejo es praxis y es acción.
Hay aquí enterradas ilusiones de un país mejor, confundidas con la pólvora, las esquirlas que saltan, el sudor y el jadeo.
Hay aquí muchos mensajes y consignas dichas en el fragor de la batalla, que libramos no porque agredíamos sino porque fue premisa de honor el defendernos.
¡Eso que conste!
Y con ello defendíamos lo irrenunciable en el ser humano: ¡el honor, la dignidad y todos los valores humanos que la vida nos exige acrisolar!
6. Esperanza esparcida
Estamos aquí, porque aquí cayeron hombres con ideales y cariños puros.
Y aquí, debajo, quedaron sus cuerpos. De aquellos compatriotas que lucharon con coraje y valentía en la defensa de Lima.
Hay en este lugar sangre regada de ancianos y niños por un enemigo implacable.
¡No la defraudemos nunca! ¡No lo defraudemos jamás!
Hay regada aquí sangre insigne de peruanos de toda edad y condición que nos defendieron a nosotros para tener orgullo en la frente. Sangre de ricos y pobres, de maestros y alumnos.
¡Jamás los defraudemos!
¡Hay mucha esperanza aquí regada y esparcida, que es hora que debamos recoger!
¡A eso hemos venido hoy día hasta aquí!
7. Y un lucero en el alba
Estamos aquí, ¡porque somos nosotros en quienes ellos pensaban en esos momentos supremos en que morían!
Porque lucharon por nosotros.
Somos nosotros los que estábamos presentes en sus mentes, en sus sueños y en sus corazones.
En momentos en que el estremecimiento de la guerra a la cual asistieron con pundonor, era su anhelo darnos dignidad para siempre.
Heroicidad que les hizo sobreponerse a las escaseces, a las carencias y desventajas frente a un enemigo bestial que no respetó heridos en ninguna de las contiendas.
Gloria eterna a quienes se inmolaron aquí. En donde desde entonces este es un lucero en el alba. Heroicidad que nos inspira para no doblegarnos.
Y estar más pronto para concurrir a toda cita de conciencia, como aquella. Estemos vigilantes, preparados y con ojo avizor. ¡Y no nos descuidemos!
8. Adhesión a valores
Hay guerras en las cuales toca a un pueblo ofrendar su corazón y su coraje. A nosotros en la Guerra del Pacífico nos tocó ofrendar precisamente eso, como también dimos el alma y la vida. Como a otros les tocó poner su codicia y dar rienda suelta a su vileza.
Lo triste es que eso haya ocurrido y no lo reconozcamos debidamente. Y que solo extraigamos amargura y desilusión de aquella contienda.
Hemos puesto más énfasis en la crueldad del enemigo. Y esto nos ha hecho olvidar la generosidad de los nuestros para con nuestra patria.
Nunca fue tan inmensa esa vocación de adhesión a valores como en aquella hora. Resguardar el patrimonio de nuestros antepasados, enaltecer la dignidad nacional, el ser solidarios con el hermano de al lado, con la familia amiga, con el vecino de enfrente, fueron las banderas que se izaron.
9. Ser y tener hermanos
Hemos puesto mucho acento en las debilidades y traiciones, aspecto que nos ha hecho olvidar la abnegación, la renuncia y los altruismos sin límites.
Y esta óptica de ver lo malo es más que una traición para quienes ofrendaron su vida generosamente por nosotros.
Ahora nos toca poner énfasis en las generosidades, porque nunca fuimos tan magnánimos.
Nunca resaltó tanto la defensa de la justicia, de la verdad y de lo que no se puede permitir hollar ni mancillar.
Porque esta fue para nosotros una guerra defensiva.
Nunca se sintió más inmensa la noción de ser o tener padres.
Nunca fue más nítido ser o tener hijos. Nunca adquirió más sentido ser o tener amigos. ¡Ser y tener hermanos!
10. Es nuestra herencia
En dicha contienda, de parte nuestra, no pelearon individuos sino la familia entera: el esposo, los hijos, la esposa, el abuelo, los niños, en suma: el colectivo social.
Peleaba la unidad sacrosanta del hogar.
Afrontamos esta prueba sacando a flote los sentimientos más puros y genuinos, apelando al sacrificio y hasta a la inmolación.
La Guerra del Pacífico fue una guerra signada por un principio para nosotros fundamental cual fue, es y será eternamente: ser solidarios.
Porque esa es nuestra herencia, por ser descendientes del incario.
Y es solidaridad aquello que nosotros enseñamos al mundo.
11. Solidaridad con el hermano
No fue aquella contienda para nosotros una guerra militar sino moral. Fue una guerra en donde lo que resaltó de parte nuestra fue ser fraternos hasta morir.
Cumplimos con nuestros compromisos y con nuestro deber. Supimos comprometernos, pese a lo mal que nos fuera.
¿Qué pueblo más hermoso entonces como paradigma y ejemplo?
Fuimos solidarios en los momentos más difíciles hasta con nuestros propios agresores: ¡Salvábamos sus vidas! Pese a que nos mataban, no los tratábamos como a enemigos sino como a seres humanos. Rescatábamos náufragos y heridos de las naves que hundíamos.
Después del hundimiento de la nave chilena La Esmeralda salvábamos a los náufragos. Después de encallar la nave peruana Independencia, ellos que huían, regresaron para ametrallar a los náufragos que ya estaban salvos en los farallones.
12. Ser legión y ser soldados
Por eso, gloria eterna a quienes se inmolaron aquí el 15 de enero. En donde desde entonces este es un lucero en el alba. Y aquí como en ningún otro lugar César Vallejo está vivo.
Porque Vallejo es insignia de valor y heroísmo.
Y que estemos sus paisanos aquí, quienes hemos tomado la bandera del vallejismo en el Perú, es extraordinariamente significativo.
Porque todos tenemos que estar vigilantes y no parpadear. Tenemos que estar en pie de guerra siempre, sin bajar la guardia.
Eso es lo que nos aconseja la experiencia histórica.
Y Capulí Vallejo y su Tierra es militancia en ese estado de desvelo. ¡Y ser de Capulí es ser legión y ser soldados!
13. Estuvo aquí
Y juramos –y creo representar bien a mis compañeros aquí presentes– asistir a todas las citas de honor en todo Reducto Nº 2 que nos demande la patria.
Y juramos comprometernos por un país estrella, lucero matinal en la alborada de un nuevo Perú.
Juramos ser paladines de la consagración a trabajar por un Perú de valores, de honradez, de exactitud, de laboriosidad.
Juramos en ser paladines en salvaguardia de la verdad; de no mentir y no engañar.
Por eso quiero decir aquí que Capulí como movimiento cultural recibe la antorcha que encendieron para siempre quienes estuvieron y murieron aquí.
Y Vallejo estuvo aquí como un paladín, con su espíritu solidario.
14. Combatir hasta vencer
Juramos enarbolar con honra y virtud el estandarte de César Vallejo para ir a la marcha de un nuevo Perú y ser émulos de héroes como los que aquí se inmolaron.
Nos comprometemos en la tarea de construir un país en base a esos sueños, esperanzas y a la cultura milenaria que nos constituye, conforma y da sentido y glorifica.
Nos comprometemos a que el Perú será un país hermoso como una espada en el aire.
Y por la capacidad de ser solidarios y fraternos. Es esta esencia y mensaje que no lo perderemos jamás.
Y proclamamos aquí combatir hasta vencer.
– ¡Viva Vallejo!
– ¡Viva Grau!
– ¡Viva Bolognesi!
– ¡Viva Cáceres!
– ¡Viva el Perú!
15. Solemne juramento
Permítanme, finalmente, tomar juramento a mis compañeros de la Brigada Capulí, Vallejo y su Tierra, aquí presentes:
– ¡Hermanos! ¡Soldados del contingente de Capulí, Vallejo y su Tierra! ¡Guerreros!
– ¿Juráis, como diría César Vallejo, defender la vida y matar la muerte, venga de donde viniera?
– ¡Sí! ¡Juro!
– ¿Juráis hacer de Capulí, Vallejo y su Tierra el camino de consagración para hacer del Perú una patria hermosa como una espada en el aire?
– ¡Sí! ¡Juro!
– ¿Juráis consagrar su vida a forjar esperanza en el Perú de hoy y de siempre?
– ¡Sí! ¡Juro!
– Si así lo hiciereis que Dios y la patria os lo premien, si no que ellos los enjuicien y los demanden. Muchas gracias.
.

CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
Construcción y forja de la utopía andina
VIERNES 10 DE DICIEMBRE. 6.30 PM
INSTITUTO CULTURAL PERUANO NORTEAMERICANO
Av. Angamos 120 Miraflores,
Esquina con la Av. Arequipa. Lima Perú
Ingreso libre
PRESENTACIÓN:
LIBRO: PIEDRA BRAVÍA
DE DANILO SÁNCHEZ LIHÓN
PANEL:
RICARDO DOLORIER
OSWALDO REYNOSO
WALTER VÁSQUEZ VEJARANO
MANUEL VELÁSQUEZ ROJAS
HOMENAJE A:
ELVIRA LIHÓN DE SANCHEZ
EN SUS 92 AÑOS DE EDAD
CONDUCCIÓN:
RAMÓN NORIEGA TORERO
MANUEL RUIZ PAREDES
LEYENDA DEL LIBRO
Construcción y forja de la utopía andina
VIERNES 10 DE DICIEMBRE. 6.30 PM
INSTITUTO CULTURAL PERUANO NORTEAMERICANO
Av. Angamos 120 Miraflores,
Esquina con la Av. Arequipa. Lima Perú
Ingreso libre
PRESENTACIÓN:
LIBRO: PIEDRA BRAVÍA
DE DANILO SÁNCHEZ LIHÓN
PANEL:
RICARDO DOLORIER
OSWALDO REYNOSO
WALTER VÁSQUEZ VEJARANO
MANUEL VELÁSQUEZ ROJAS
HOMENAJE A:
ELVIRA LIHÓN DE SANCHEZ
EN SUS 92 AÑOS DE EDAD
CONDUCCIÓN:
RAMÓN NORIEGA TORERO
MANUEL RUIZ PAREDES
LEYENDA DEL LIBRO
“Piedra bravía”, es un libro de historias heroicas y fidedignas, en donde se muestran aquellos valores que han hecho del nuestro un pueblo legendario en la historia y en la cultura universal. También resaltan contenidos como son: el amor entrañable a la tierra nativa; el cultivo de la mente y el espíritu; la emoción y el compromiso social; el actuar siempre con virtud, templanza y coraje; la acrisolada ternura y el ser candorosos; esencias y rasgos supremos de un pueblo que pese a la opresión y el expolio que ha sufrido mantiene las características fundamentales de una cultura ejemplar y gloriosa.
Danilo Sánchez Lihón nació, se crió y se formó en dicha heredad. Ha escrito obras de poesía, narrativa y ensayo, que han merecido el reconocimiento de la comunidad académica nacional e internacional. Ha obtenido en dos oportunidades el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y el Laurel de Oro. Es docente en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Dirige el Instituto del Libro y la Lectura y el movimiento cultural Capulí, Vallejo y su Tierra.
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PLAN LECTOR, PLIEGOS DE LECTURA
Prólogo del libro:
PORQUE SOMOS PIEDRAS BRAVÍAS

Por Danilo Sánchez Lihón
PLAN LECTOR, PLIEGOS DE LECTURA
Prólogo del libro:
PORQUE SOMOS PIEDRAS BRAVÍAS

Por Danilo Sánchez Lihón
«Porque mi patria es hermosa
como una espada en el aire».
Javier Heraud
como una espada en el aire».
Javier Heraud
1. Un combatiente cabal
¡Jóvenes! ¡Soldados! ¡Guerreros!
Estamos aquí, la Brigada de Capulí, Vallejo y su Tierra, en este altar de la patria, el Reducto Nº 2 de Miraflores, donde se inmolaron tantos peruanos en la defensa de Lima el 15 de enero del año 1881, conmemorando hoy día 16 de marzo del año 2009, el aniversario del nacimiento del poeta César Vallejo en Santiago de Chuco, izando la bandera del Perú en su homenaje en el Reducto Nº 2 de Miraflores y en nuestros corazones.
¡Qué importante que a César Vallejo lo exaltemos aquí y no únicamente en los salones académicos o propiamente literarios!, sino en este santuario de la patria, donde se inmolaron miles y miles de hombres en la Defensa de Lima, la sangre más noble del Perú ofrendada a la patria el 15 de enero del año 1881.
¡Qué bueno que lo celebremos a César Vallejo de este modo, como a un guerrero! y lo hagamos sus coterráneos, sus compatriotas de tierra adentro, las personas comprometidas con el destino de nuestro país. Y para desfilar nuestra escolta junto a las escoltas de nuestro ejército de tierra, aire y mar.
2. Aquí velaron
Porque aquel hombre que naciera el 16 de marzo del año 1892 en Santiago de Chuco, no solo es el astro más refulgente de la poesía y el humanismo universales, sino un combatiente cabal de las causas nobles del género humano, como es el bien, la justicia, la fraternidad y la solidaridad humanas.
Fueron estos mismos valores que alentaron quienes estuvieron en este lugar, en este suelo y en esta atalaya en la defensa de Lima el año 1881.
Pero también estamos reverentes aquí, en el Reducto Nº 2 de Miraflores, porque este es un altar, un pináculo de heroicidad y un lugar santo. Este es un hito sagrado en la trayectoria de la patria, desde el 15 de enero del año 1881.
Estamos de pie en este lugar porque aquí velaron, aguardaron despiertos, sin pestañear, anhelando una patria digna y libre en aquella hora suprema, personas que interrumpieron su trabajo pacífico y amoroso para salir a poner su coraje aquí, aunque eso les costara la vida, porque no sabían matar ante quienes toda su instrucción y consigna era matar.
3. Defender el sentido de lo humano
Estaban aquí los peruanos de corazón generoso y por tanto los más egregios, que tenían que enfrentar a un ejército de invasión y conquista compuesto de una horda avezada y sanguinaria.
Estamos aquí porque muchos compatriotas nuestros soñaron en este lugar más que en ningún otro del universo, un país cabal, lleno de júbilo y hermoso en el bien compartido.
Porque aquí ellos nos presintieron, nos anhelaron firmes, incólumes, enterizos. Los miles de peruanos que iban a morir aquel día defendiendo lo más sagrado del Perú, aquí nos soñaron.
¡No los olvidemos jamás!
Y aquel día César Vallejo estuvo aquí presente.
No lo dudemos un solo instante, en absoluto. No lo cuestionemos jamás. De lo contrario es negarlo a él mismo.
Porque aquí se defendía la vida y el sentido más esencial de lo humano que él defendió siempre.
4. Poeta militante
Peleó, al lado de quienes aquí murieron, aquel gladiador civil, ejemplo de hombre y paradigma de peruano, quien asumió los valores más genuinos de nuestra cultura y que el movimiento cultural Capulí Vallejo y su Tierra se esfuerza por hacerlos más vigentes en nuestro país.
Y afirmo categóricamente que él estuvo aquí porque a los heridos los mataban. Y él nunca dejó de estar en donde había abuso, injusticia e iniquidad a la cual enfrentar con nobleza e heroicidad.
Entonces ¿cómo no iba a estar presente aquel día? ¿Él que defendía todo lo humano y todo lo justo y todo lo digno?
Porque César Vallejo en muchas circunstancias fue un soldado, un paladín y un guerrero. Y no podía faltar aquel día a aquella cita de honor.
Porque es un poeta militante, combatiente y luchador de todas las causas supremas de la humanidad.
5. Premisa de honor
¡Y quien no permitía la ofensa ni el abuso, viniera de donde viniera!
¡Y no lo permitirá! ¡Porque Vallejo está vivo en nosotros y con nosotros!
Porque Vallejo no es deliquio, ni éxtasis. Ni mucho menos elucubración, que son cualidades de excelencia pero que Vallejo es mucho más:
Vallejo es praxis y es acción.
Hay aquí enterradas ilusiones de un país mejor, confundidas con la pólvora, las esquirlas que saltan, el sudor y el jadeo.
Hay aquí muchos mensajes y consignas dichas en el fragor de la batalla, que libramos no porque agredíamos sino porque fue premisa de honor el defendernos.
¡Eso que conste!
Y con ello defendíamos lo irrenunciable en el ser humano: ¡el honor, la dignidad y todos los valores humanos que la vida nos exige acrisolar!
6. Esperanza esparcida
Estamos aquí, porque aquí cayeron hombres con ideales y cariños puros.
Y aquí, debajo, quedaron sus cuerpos. De aquellos compatriotas que lucharon con coraje y valentía en la defensa de Lima.
Hay en este lugar sangre regada de ancianos y niños por un enemigo implacable.
¡No la defraudemos nunca! ¡No lo defraudemos jamás!
Hay regada aquí sangre insigne de peruanos de toda edad y condición que nos defendieron a nosotros para tener orgullo en la frente. Sangre de ricos y pobres, de maestros y alumnos.
¡Jamás los defraudemos!
¡Hay mucha esperanza aquí regada y esparcida, que es hora que debamos recoger!
¡A eso hemos venido hoy día hasta aquí!
7. Y un lucero en el alba
Estamos aquí, ¡porque somos nosotros en quienes ellos pensaban en esos momentos supremos en que morían!
Porque lucharon por nosotros.
Somos nosotros los que estábamos presentes en sus mentes, en sus sueños y en sus corazones.
En momentos en que el estremecimiento de la guerra a la cual asistieron con pundonor, era su anhelo darnos dignidad para siempre.
Heroicidad que les hizo sobreponerse a las escaseces, a las carencias y desventajas frente a un enemigo bestial que no respetó heridos en ninguna de las contiendas.
Gloria eterna a quienes se inmolaron aquí. En donde desde entonces este es un lucero en el alba. Heroicidad que nos inspira para no doblegarnos.
Y estar más pronto para concurrir a toda cita de conciencia, como aquella. Estemos vigilantes, preparados y con ojo avizor. ¡Y no nos descuidemos!
8. Adhesión a valores
Hay guerras en las cuales toca a un pueblo ofrendar su corazón y su coraje. A nosotros en la Guerra del Pacífico nos tocó ofrendar precisamente eso, como también dimos el alma y la vida. Como a otros les tocó poner su codicia y dar rienda suelta a su vileza.
Lo triste es que eso haya ocurrido y no lo reconozcamos debidamente. Y que solo extraigamos amargura y desilusión de aquella contienda.
Hemos puesto más énfasis en la crueldad del enemigo. Y esto nos ha hecho olvidar la generosidad de los nuestros para con nuestra patria.
Nunca fue tan inmensa esa vocación de adhesión a valores como en aquella hora. Resguardar el patrimonio de nuestros antepasados, enaltecer la dignidad nacional, el ser solidarios con el hermano de al lado, con la familia amiga, con el vecino de enfrente, fueron las banderas que se izaron.
9. Ser y tener hermanos
Hemos puesto mucho acento en las debilidades y traiciones, aspecto que nos ha hecho olvidar la abnegación, la renuncia y los altruismos sin límites.
Y esta óptica de ver lo malo es más que una traición para quienes ofrendaron su vida generosamente por nosotros.
Ahora nos toca poner énfasis en las generosidades, porque nunca fuimos tan magnánimos.
Nunca resaltó tanto la defensa de la justicia, de la verdad y de lo que no se puede permitir hollar ni mancillar.
Porque esta fue para nosotros una guerra defensiva.
Nunca se sintió más inmensa la noción de ser o tener padres.
Nunca fue más nítido ser o tener hijos. Nunca adquirió más sentido ser o tener amigos. ¡Ser y tener hermanos!
10. Es nuestra herencia
En dicha contienda, de parte nuestra, no pelearon individuos sino la familia entera: el esposo, los hijos, la esposa, el abuelo, los niños, en suma: el colectivo social.
Peleaba la unidad sacrosanta del hogar.
Afrontamos esta prueba sacando a flote los sentimientos más puros y genuinos, apelando al sacrificio y hasta a la inmolación.
La Guerra del Pacífico fue una guerra signada por un principio para nosotros fundamental cual fue, es y será eternamente: ser solidarios.
Porque esa es nuestra herencia, por ser descendientes del incario.
Y es solidaridad aquello que nosotros enseñamos al mundo.
11. Solidaridad con el hermano
No fue aquella contienda para nosotros una guerra militar sino moral. Fue una guerra en donde lo que resaltó de parte nuestra fue ser fraternos hasta morir.
Cumplimos con nuestros compromisos y con nuestro deber. Supimos comprometernos, pese a lo mal que nos fuera.
¿Qué pueblo más hermoso entonces como paradigma y ejemplo?
Fuimos solidarios en los momentos más difíciles hasta con nuestros propios agresores: ¡Salvábamos sus vidas! Pese a que nos mataban, no los tratábamos como a enemigos sino como a seres humanos. Rescatábamos náufragos y heridos de las naves que hundíamos.
Después del hundimiento de la nave chilena La Esmeralda salvábamos a los náufragos. Después de encallar la nave peruana Independencia, ellos que huían, regresaron para ametrallar a los náufragos que ya estaban salvos en los farallones.
12. Ser legión y ser soldados
Por eso, gloria eterna a quienes se inmolaron aquí el 15 de enero. En donde desde entonces este es un lucero en el alba. Y aquí como en ningún otro lugar César Vallejo está vivo.
Porque Vallejo es insignia de valor y heroísmo.
Y que estemos sus paisanos aquí, quienes hemos tomado la bandera del vallejismo en el Perú, es extraordinariamente significativo.
Porque todos tenemos que estar vigilantes y no parpadear. Tenemos que estar en pie de guerra siempre, sin bajar la guardia.
Eso es lo que nos aconseja la experiencia histórica.
Y Capulí Vallejo y su Tierra es militancia en ese estado de desvelo. ¡Y ser de Capulí es ser legión y ser soldados!
13. Estuvo aquí
Y juramos –y creo representar bien a mis compañeros aquí presentes– asistir a todas las citas de honor en todo Reducto Nº 2 que nos demande la patria.
Y juramos comprometernos por un país estrella, lucero matinal en la alborada de un nuevo Perú.
Juramos ser paladines de la consagración a trabajar por un Perú de valores, de honradez, de exactitud, de laboriosidad.
Juramos en ser paladines en salvaguardia de la verdad; de no mentir y no engañar.
Por eso quiero decir aquí que Capulí como movimiento cultural recibe la antorcha que encendieron para siempre quienes estuvieron y murieron aquí.
Y Vallejo estuvo aquí como un paladín, con su espíritu solidario.
14. Combatir hasta vencer
Juramos enarbolar con honra y virtud el estandarte de César Vallejo para ir a la marcha de un nuevo Perú y ser émulos de héroes como los que aquí se inmolaron.
Nos comprometemos en la tarea de construir un país en base a esos sueños, esperanzas y a la cultura milenaria que nos constituye, conforma y da sentido y glorifica.
Nos comprometemos a que el Perú será un país hermoso como una espada en el aire.
Y por la capacidad de ser solidarios y fraternos. Es esta esencia y mensaje que no lo perderemos jamás.
Y proclamamos aquí combatir hasta vencer.
– ¡Viva Vallejo!
– ¡Viva Grau!
– ¡Viva Bolognesi!
– ¡Viva Cáceres!
– ¡Viva el Perú!
15. Solemne juramento
Permítanme, finalmente, tomar juramento a mis compañeros de la Brigada Capulí, Vallejo y su Tierra, aquí presentes:
– ¡Hermanos! ¡Soldados del contingente de Capulí, Vallejo y su Tierra! ¡Guerreros!
– ¿Juráis, como diría César Vallejo, defender la vida y matar la muerte, venga de donde viniera?
– ¡Sí! ¡Juro!
– ¿Juráis hacer de Capulí, Vallejo y su Tierra el camino de consagración para hacer del Perú una patria hermosa como una espada en el aire?
– ¡Sí! ¡Juro!
– ¿Juráis consagrar su vida a forjar esperanza en el Perú de hoy y de siempre?
– ¡Sí! ¡Juro!
– Si así lo hiciereis que Dios y la patria os lo premien, si no que ellos los enjuicien y los demanden. Muchas gracias.
Texto que puede ser reproducido citando autor y fuente
Teléfonos:
420-3343 y 420-3860
Obras de Danilo Sánchez Lihón las puede solicitar a:
Editorial San Marcos:
ventas@editorialsanmarcos.com
Editorial Bruño, Perú:
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Instituto del Libro y la Lectura:
inlecperu@hotmail.com
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