miércoles, 27 de junio de 2012

INTI RAYMI, Y LA VICTORIA FUTURA - POR DANILO SÁNCHEZ LIHÓN


CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
Construcción y forja de la utopía andina



2012, AÑO
DE LA DEFENSA DEL AGUA PARA LA VIDA Y
CONSTRUCCIÓN DE LOS ANDENES NUEVOS

JUNIO, MES DE LOS NIÑOS,
DEL MEDIO AMBIENTE, DE ARICA
Y DE LA IDENTIDAD ANDINA

PRÓXIMAS ACTIVIDADES
DE CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
POR LOS 120 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL POETA
Y 90 AÑOS DE LA EDICIÓN DEL POEMARIO TRILCE

SÁBADO 30 DE JUNIO

DISTINCIÓN
“LUCERO DEL ALBA
DE LA UTOPÍA VALLEJO”
A LUCERO DÍAZ

Aula Capulí: Tacna 118, Miraflores.
Cuadra 2 y 3 de la Av. Angamos Este
Entre Av. Arequipa y Paseo de la República

Ingreso libre.
Se agradece su gentil asistencia

Teléfonos Capulí:
420-3343, 420-3860
y 997-739-575

PLAN LECTOR,
PLIEGOS
DE LECTURA

INTI RAYMI,
Y LA VICTORIA
FUTURA

Danilo Sánchez Lihón

1. Carácter
matinal


El Inti Raymi se celebraba el día 21 de junio de cada año, en el inicio del solsticio de invierno, cuando el sol se aleja en extremo de la tierra, teniendo esta fiesta un sentido de invocación.
La celebración del Inti Raymi se hace en todas las ciudades y comarcas a lo largo y ancho del Tahuantinsuyo, ocasión en que vienen al Cuzco los curacas y nobles de las panacas principales.



Nos revela esta festividad aspectos fundamentales de la cultura incaica.

En primer lugar su carácter matinal, el que en ella se exalte lo que es luminoso, afirmativo y fecundo.
También el que en ella el arte se cultive de manera consumada.

Pero igual, la excelencia científica, donde la precisión astronómica está basaba en juiciosos, prolijos y múltiples sistemas de observación.

2. A la luz
del sol

Esto se grafica en los adoratorios, en los monumentos solares, en los sistemas de orificios aéreos que lucen los edificios públicos

En ellos la ubicación de las estrellas es captada con total perfección.

Incluso, para las mediciones astrales contamos con vasijas de uso ceremonial en las cuales se deposita agua sobre una superficie cóncava.

Estos instrumentos tienen un sistema de señales en base a huecos y relieves que nos permiten registrar evoluciones matemáticas de los cuerpos celestes.

Es en estas superficies en donde se ven reflejadas las estrellas del firmamento, sabiendo de ese modo su exacta ubicación solo al verlos posarse en un determinado punto del recipiente.

3. Radiante
claridad

Nuestra cultura incaica es helíaca por ser su eje el sol.

Y entre nosotros es en el astro diurno que se representa el círculo de sabiduría de la vida. Por eso, todas nuestras actividades significativas las hacemos a la luz del sol.

En la cultura andina honrar al sol hasta ahora tiene el sentido de glorificar la vida que bajo su poder germina, crece y madura.

A cuyo abrigo nacen, se crían y sustentan las especies. Y cuya luz esplendente es tomada como metáfora de conocimiento, virtud y sapiencia.

Las puertas de las casas se construyen en dirección de la salida del disco solar. Los terrenos se trabajaban bajo su radiante claridad.

4. Y el fuego
purifica

El brillo del rostro y de los brazos, efecto del sudor generado por el esfuerzo bajo la luz del sol, se destaca en las composiciones de conmemoración y de apoteosis, como son los hayllis.

En la noche anterior al Inti Raymi, en el Cuzco, nos reunimos en la Plaza de Aucaypata el Inca con su pueblo y esperamos descalzos la salida del sol.

Todos estamos sumidos en profundo silencio, con inmenso y recogido respeto y devoción, empezando por el Inca y sus parientes, con los brazos abiertos y en rendida oración.

Ahora, el gran sacerdote crea el Nuevo Fuego, del cual todos extraemos una llama votiva.

Porque el sol es fuego. Y el fuego es energía que purifica seres y cosas.

5. En las cumbres
de los cerros

El Inca permanece inclinado y reverente esperando la salida del sol, mientras todos entonamos el himno que dice:

Poderoso sol
de la felicidad eterna,
cálida fuente
principio de vida.

Y así como esperamos aquí la salida del sol en la plaza, lo hacen en las calles, las colinas, los caminos, en las cumbres de los cerros y en las llanuras estupefactas de todo nuestro vasto territorio.

Todas las familias estrechamente reunidas: varones y mujeres, ancianos y niños.

6. Cultura
de fiesta

Cuando el sol aparece en el horizonte se oye primero el agudo silbar de los pututos.

Y estremecen la plaza los sones de júbilo de las flautas, pincullos y zampoñas.

Luego revienta en el aire el zumbar acompasado de los huáncares.

Resuenan las tinyas con sus ritmos de fiesta y se alza un grito de júbilo que retumba en los aires.

Se eleva una wifala de las multitudes reunidas en uno y otro confín hacia la bóveda sideral, para hundirse después en el alma de la gente.

La música en particular y el arte en general, son manifestaciones primigenias, naturales y espontáneas en el mundo andino.

Mundo en el cual se ha alcanzado a plasmar una cultura de fiesta del alma, fiesta moral que enaltece el corazón, la mente y el espíritu de las personas.

7. Y en todos
reconocernos

Esta fiesta ritual se la une después al trabajo y a toda presencia de lo sagrado:

Al sol, a las nieves, a las lagunas y a los apus, que son las montañas.

Es fiesta de solidaridad, de reverencia a lo noble y venerable, lo que asegura, protege y afirma la vida.

De reconocer al padre y a la madre que el mundo tiene, cuales son: el sol y la tierra.

Y en todos nosotros reconocernos hijos y hermanos entrañables.

8. Que los hermanos
regresen

La cosmovisión de nuestros pobladores hizo que el mundo tuviera padre y madre.

Y, consecuentemente, respeto, adoración y principios de vida que acatar y que hacer cumplir.

Este propósito es también propio del movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, que es peregrinación y hermandad.

Y se propone igualmente relevar aquellos valores del mundo andino para hacerlos más vigentes en nuestra cultura y sociedad.

Y hacer que los hermanos que se han ido regresen.

En Capulí, Vallejo y su Tierra por eso, cada vez que llegamos a Santiago de Chuco nos esperan las bandas de músicos.

9. Te ofrendamos
estas hojas

Y lo primero que hacemos al amanecer de un nuevo día es subir a una cumbre.

Y de amanecida hacer el saludo al sol recibiendo los primeros rayos en nuestras frentes, manos, brazos.

Y, sobre todo, en nuestros corazones.

Y le decimos al sol:

Aquí estamos, hemos venido de regreso a la casa y a la tierra natal.

Aquí estamos, oh padre, para ofrendarte estos granos de maíz, unos morados, otros negros, otros blancos y otros azules.

Te ofrendamos estas hojas de coca, tu planta sagrada.

10. La victoria
futura

Te traemos estas flores silvestres que hemos recogido en los caminos.

Aquí estamos, ave sagrada. Sabemos quienes somos.

Y nuestra felicidad a partir de ahora es tan grande como ha sido nuestra desdicha hasta ahora.

Porque hemos probado que somos fuertes, recios y puros.

Oh padre, hemos venido, te saludamos reverentes este día.

Y brindamos por la victoria futura que el destino nos tiene deparada.

Texto que puede ser reproducido
citando autor y fuente

Teléfonos: 420-3343 y 420-3860
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